Cómo funciona
La fórmula es tan simple como: años para duplicarse ≈ 72 ÷ tipo de interés anual. No hace falta capital inicial ni aportaciones para usarla: solo el tipo de interés esperado.
| Interés anual | Años para duplicarse (aprox.) |
|---|---|
| 3% | 24 años |
| 4% | 18 años |
| 6% | 12 años |
| 7% | ~10,3 años |
| 9% | 8 años |
| 12% | 6 años |
¿De dónde sale el número 72?
Viene de una aproximación matemática del logaritmo natural de 2, que es el cálculo exacto detrás del tiempo de duplicación a interés compuesto. El 72 se eligió porque es fácil de dividir entre muchos números habituales (2, 3, 4, 6, 8, 9, 12...), lo que lo hace muy práctico para hacer cálculos mentales rápidos.
¿Cuándo es más precisa y cuándo falla?
La regla del 72 da resultados bastante ajustados para tipos de interés entre el 6% y el 10% anual, que es justo el rango habitual en carteras de fondos indexados a largo plazo. Fuera de ese rango (tipos muy bajos, como el 1-2% de una cuenta remunerada, o muy altos, como el interés de una tarjeta revolving) el margen de error aumenta, y conviene usar el cálculo exacto de interés compuesto en vez de esta aproximación.
Para qué sirve en la práctica
- Comparar mentalmente dos productos con distinto interés, sin necesidad de abrir una calculadora.
- Hacerte una idea rápida de si un objetivo de ahorro es razonable en el tiempo que tienes disponible.
- Entender de forma intuitiva por qué pequeñas diferencias de interés importan tanto a largo plazo.
Para un cálculo exacto, con tu capital, tus aportaciones mensuales y el interés real que esperas, la mejor opción es usar una calculadora de interés compuesto completa en vez de esta regla mental.