Impuestos sobre el interés compuesto en España

Lo que ganas con el interés compuesto no es 100% tuyo hasta que Hacienda se lleva su parte. Esto es lo que conviene saber, en términos generales.

Actualizado el 7 de julio de 2026

En resumen: en España, las ganancias de ahorro e inversión (intereses, dividendos, ganancias patrimoniales) tributan en el IRPF dentro de la base imponible del ahorro, con tramos que van aproximadamente del 19% al 30% según el importe. Esta es información general; para tu caso concreto conviene consultar con un asesor fiscal.

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Cuándo se paga: la regla general

En España, como norma general, las ganancias procedentes de ahorro e inversión (intereses de cuentas y depósitos, dividendos, y ganancias al vender fondos o acciones) se declaran dentro de la base imponible del ahorro del IRPF, con un sistema de tramos progresivos. Esto significa que cuanto mayor sea la ganancia, mayor es el porcentaje aplicado a la parte que supera cada tramo.

Los tramos exactos y sus porcentajes cambian de un ejercicio fiscal a otro, y pueden variar ligeramente en territorios forales (País Vasco y Navarra tienen su propia normativa). Por eso aquí se habla en términos generales y aproximados, no como una tabla fiscal definitiva.

Fondos de inversión: la ventaja del traspaso

Uno de los aspectos más relevantes para quien invierte en fondos de inversión en España es el llamado "régimen de traspasos": si mueves tu dinero de un fondo a otro sin reembolsarlo (sin sacarlo a tu cuenta corriente), no se considera una venta a efectos fiscales, y por tanto no tributa en ese momento. Solo se paga impuesto cuando finalmente reembolsas el dinero.

Esta ventaja es una de las razones por las que los fondos indexados son un vehículo popular para aprovechar el interés compuesto en España: permite reorganizar la inversión sin "romper" el efecto de reinversión constante que hace crecer el capital.

Cuentas remuneradas y depósitos

Los intereses de cuentas remuneradas y depósitos tributan igualmente en la base del ahorro, pero a diferencia de los fondos, no existe el mismo régimen de traspaso: los intereses generados se consideran renta del ejercicio en el que se abonan, con independencia de si los retiras o los dejas en la cuenta.

Planes de pensiones: otro tratamiento distinto

Los planes de pensiones tienen ventajas fiscales propias en el momento de aportar (dentro de ciertos límites anuales), pero tributan de forma diferente al rescatarlos, como rendimiento del trabajo en la base general, no como base del ahorro. Esto los hace fiscalmente distintos a un fondo de inversión normal, y conviene entender esa diferencia antes de decidir dónde ahorrar a largo plazo.

Ninguna de estas cifras o reglas debe tomarse como asesoramiento fiscal personalizado. La fiscalidad del ahorro cambia con el tiempo y depende de tu situación concreta (comunidad autónoma, otros ingresos, tipo de producto). Para decisiones importantes, consulta con un asesor fiscal.

Por qué esto importa para tu cálculo de interés compuesto

Una calculadora de interés compuesto, como la de esta web, muestra normalmente el resultado bruto, antes de impuestos. El capital neto que realmente llegarías a disponer, tras pagar impuestos al reembolsar, será algo menor que la cifra bruta calculada. Tenerlo en cuenta ayuda a no sobreestimar el resultado final al planificar un objetivo de ahorro.

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