Interés compuesto vs. interés simple

Son dos formas distintas de calcular intereses, y confundirlas lleva a expectativas equivocadas sobre cuánto va a crecer (o costar) tu dinero.

Actualizado el 7 de julio de 2026

En resumen: el interés simple se calcula siempre sobre el capital inicial (crecimiento lineal); el interés compuesto se calcula sobre el capital más los intereses ya acumulados, por lo que el crecimiento se acelera con el tiempo. A largo plazo, esa diferencia puede suponer miles de euros sobre el mismo capital y el mismo tipo de interés.

Compara el interés simple y el compuesto con tus propios números.

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La diferencia en una frase

El interés simple se calcula siempre sobre el capital inicial. El interés compuesto se calcula sobre el capital inicial más todos los intereses ya acumulados, así que cada periodo el interés se aplica sobre una base mayor.

Las fórmulas

Interés simple: Final = Capital × (1 + r × t). El crecimiento es una línea recta.

Interés compuesto: Final = Capital × (1 + r/n)n·t. El crecimiento se acelera con el tiempo, porque los intereses generan a su vez más intereses.

Un ejemplo con números

Supongamos 10.000 € al 6% anual durante 20 años, sin aportaciones adicionales:

AñosInterés simpleInterés compuesto
513.000 €13.382 €
1016.000 €17.908 €
1519.000 €23.966 €
2022.000 €32.071 €

Al principio la diferencia es pequeña. A partir del año 10-15 empieza a notarse claramente, y a los 20 años el compuesto saca casi 10.000 € de ventaja sobre el mismo capital y el mismo tipo de interés.

Por eso se suele decir que el interés compuesto "premia el tiempo": la diferencia entre empezar a los 25 o a los 35 años pesa más que la diferencia entre aportar un poco más o un poco menos al mes.

¿Cuándo se usa cada uno?

En la práctica, cuando alguien habla de "hacer crecer" su dinero a largo plazo, casi siempre se refiere al interés compuesto: es el que está detrás de frases como "el interés compuesto es la octava maravilla del mundo".

Compruébalo con tus propios números

La mejor forma de interiorizar esta diferencia es jugar con cifras reales. En la calculadora puedes comparar tres escenarios de interés compuesto a la vez y ver cómo cambia el resultado según el tipo de interés y el plazo.

Compara el interés simple y el compuesto con tus propios números.

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